Dep. legal ppi 201502ZU4636
Esta publicación científica en formato digital es continuidad de la
revista impresa
Depósito Legal: pp 199202ZU44 ISSN:1315-0006
Universidad del Zulia
Cuaderno Venezolano de Sociología
En foco:
Actualización metodológica
de cara a la 3ª década
del siglo XXI.
2
Auspiciada por la International Sociological Association (ISA),
la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) y la Asociación Venezolana de Sociología (AVS)
Vol.27
Abril - Junio 2018
Espacio Abierto Cuaderno Venezolano de Sociología Vol.27 No.2 (abril - junio, 2018):
5-20
La osadía en la investigación: el uso de los Métodos Mixtos en las ciencias sociales
Nora Mendizábal*
Resumen
La utilización de los Métodos
Mixtos implica la combinación de perspectivas teóricas,
epistemológicas, puntos de
vista
y de métodos cualitativos y cuantitativos en un estudio, por un investigador o equipo
de investigadores. Su uso es aconsejable en determinadas circunstancias, cuando se deben resolver
problemas de investigación complejos, contestar preguntas densas y lograr fines prácticos. La finalidad es lograr mayor comprensión, confianza en los datos, enriquecimiento, validez, amplitud y profundidad. La condición
fundamental es integrar los datos en el análisis
y en la interpretación. Si bien los Métodos Mixtos son una vieja
usanza basada, en parte en la triangulación, el movimiento ha realizado numerosos
aportes y reflexiones referidos al diseño,
las notaciones, los paradigmas,
los interrogantes, entre otros.
Han sido objeto
de críticas
ya sea por los puristas de un solo estilo de investigación, como por aquellos que los consideran pragmáticos y proponen
que la triangulación sea el marco de los Métodos Mixtos.
Luego del diálogo entre las diversas
comunidades ya no se considera
una osadía la utilización de MM. El propósito del artículo es difundir
conocimiento para las nuevas
generaciones y recordar que nunca cesaremos
de investigar.
Recibido: 11-12-2017 / Aceptado: 21-02-2018
* Centro de Estudios e Investigaciones Laborales – CEIL-, Conicet. Buenos Aires, Argentina E-mail:
nmendizabal@ceil-conicet.gov.ar noramend@hotmail.com
Palabras clave: Métodos Mixtos; triangulación; integración;
eclecticismo metodológico; pluralismo
paradigmático.
A daring
research: mixed methods
in social sciences
Abstract
Mixed methods research implies
the combination of paradigmatic and theoretical framework, perspectives,
qualitative and quantitative methods
and an interdisciplinary team. MM are useful in specific situations, when we have complex problems, dense questions, practical purposes and interdisciplinary teams. The point is to achieve
more understanding, trust and confidence in the data, enrichment, validity,
breadth and depth. A
fundamental condition is to integrate
the different data in the analysis and interpretation. Mixed methods
are an old tradition, based on many studies and in triangulation, but nowadays
there are an important contributions and reflections about designs, notations, paradigms, and questions. They have been criticized by the purist and the researchers who are suggesting that triangulation be the framework for the mixed methods. After dialogues with different communities, the utilization of mixed
methods is no longer an audacity. The purpose
of this
paper is to spread the knowledge
to future generations and to recall that we shall never
cease from exploration.
Keywords: Mixed methods; triangulation; integration; methodological eclecticism; paradigm pluralism.
Introducción.
El uso de los Métodos Mixtos en las investigaciones de las ciencias sociales es aún considerado una osadía por algunos investigadores, debido especialmente al eclecticismo metodológico, al pluralismo paradigmático y a la relevancia de las preguntas de investigación. No obstante,
esta opción no constituye una amenaza a los clásicos
estilos cualitativo y cuantitativo ya que su uso es aconsejable solo en determinadas circunstancias: cuando los problemas
y preguntas de investigación son complejos
y se necesita convocar equipos interdisciplinarios; recurrir a diferentes teorías y perspectivas y cuando los fines prácticos requieran la implementación de políticas o la elaboración de recomendaciones. Para todos estos casos se logra mayor comprensión de la problemática, confianza en los datos, posibilidad de corroborar los resultados, complementariedad de las perspectivas, desarrollo de otras técnicas, profundidad y amplitud, captación de procesos y correlaciones.
Son propósitos de este documento tender lazos, propiciar el diálogo y superar la polémica entre
grupos antagónicos, difundiendo conocimiento teórico y práctico de los Métodos Mixtos – mixed methods-: las definiciones, los antecedentes, las razones y justificaciones para su uso, sus características, los problemas para una adecuada integración de los datos, las posturas
críticas a esta opción y, finalmente, investigaciones referidas a las ciencias
sociales del trabajo que en forma intuitiva
al principio, y luego formalizada, optaron por la combinación de métodos
para contestar las preguntas complejas de investigación. Espero así llenar un vacío teórico y metodológico respecto de este tema.
El conocimiento sobre los Métodos
Mixtos MM es provisorio y está en continua
reelaboración debido a las controversias surgidas entre los diferentes puntos de vista de los investigadores involucrados ya sea dentro o fuera del movimiento. Por lo tanto es útil tener presente
el lema de las diversas convocatorias del Congreso Internacional de Metodología Cualitativa – ICQI, Universidad de Illinois,
Urbana-Champaign, USA – “nunca
cesaremos de investigar y el fin de nuestra
indagación será llegar adonde partimos y conocer el lugar por primera vez” (T. S. Elliot, 1942).
Las definiciones de los MM
La definición de los MM está aún abierta, sujeta a controversias (Creswell, 2011), y se ha enriquecido desde sus planteos iniciales. Implica la combinación de metodologías cualitativas y cuantitativas, perspectivas teóricas, epistemológicas, miradas; puede involucrar equipos interdisciplinarios para perseguir fines prácticos en un estudio. Es decir, es mucho más que combinar métodos o metodologías, razón por la cual sus impulsores han sido tildados de pragmáticos (Flick, 2011, 2017). Es fundamental la integración de los datos en la recolección, en el análisis y en la interpretación. El término actual MM es una opción consensuada de diversas denominaciones en uso, tales como: métodos múltiples, investigación multimétodo, convergencia metodológica, estrategias mezcladas, múltiestrategia, investigación con Métodos Mixtos o integrada. Teddlie y Tashakkori (2010: 5, 19) proponen que la verdadera designación sea “metodología mixta”– mixed methodology – en lugar de la difundida MM pues ellos no realizan estrictamente una reflexión sobre los paradigmas y no suponen necesariamente la integración de datos provenientes de los diferentes métodos, en la recolección, el análisis y en su interpretación.
Siguiendo la bibliografía de habla inglesa, desde la definición de Tashakkori y Teddlei (1998:17): “los MM son una combinación de una aproximación cuantitativa y cualitativa en la metodología de un estudio”, hasta la perspectiva de la Asociación Internacional de Investigación con Métodos Mixtos – MMIRA-, en su proyección hacia el 2020, se han producido muchos cambios para superar el mote de pragmáticos. Dicha asociación sugiere dos criterios centrales: “el uso de más de un método, metodología, aproximaciones, marcos teóricos o paradigmáticos” y ”la integración de los resultados desde esos diferentes componentes” (Mertens y otros, 2016:4). Dentro del lapso mencionado Creswell y Plano Clark señalan la relevancia de considerar tanto al método como a la metodología mixta destacando que la premisa central de la combinación es lograr mejor comprensión de los problemas de investigación.
La investigación con MM es un diseño de investigación con supuestos filosóficos, como también métodos de investigación. Como metodología implica supuestos
filosóficos que guían la recolección, análisis y la combinación
–
mixed
–
de
la aproximación cualitativa y cuantitativa en muchas
fases del proceso de investigación. Como método se focaliza
en recolectar, analizar y combinar
datos cualitativos y cuantitativos en uno solo o una serie de estudios.
La premisa central
es que el uso de la aproximación cualitativa y cuantitativa, en combinación, provee una mejor comprensión de los problemas de investigación, que una aproximación. (2007: 5)
Del mismo modo otra autora (Greene, 2008: 20) subraya la importancia de los MM para dialogar con personas sobre diferentes modos de ver y oír, comprender el mundo social y captar diferentes puntos de vista.
Por otro lado, Johnson y otros se refieren a la investigación con Métodos Mixtos – en lugar de MM-, analizan 19 definiciones de los diversos investigadores, y al exponer la propia destacan: la importancia de los equipos, la combinación de las dos aproximaciones metodológicas, de puntos
de vista y los propósitos de amplitud,
profundización, comprensión y corroboración.
El tipo de investigación en la cual el investigador o grupo de investigadores combinan elementos de la aproximación de la investigación cualitativa y cuantitativa (por ejemplo,
uso de puntos de vista cualitativos y cuantitativos, recolección de datos, análisis, técnicas de inferencia) con los amplios
propósitos de amplitud
y profundización, de comprensión y corroboración (2007:123)
En suma las definiciones han ido cambiando, desde solo combinar
métodos hasta la postura más integral: combinar
métodos, metodologías, perspectivas, equipos, marcos
teóricos y paradigmáticos. De todos
modos el planteo
sigue abierto, pues como dice la
MMIRA es importante convocar a “pensadores brillantes y con mentes abiertas, desde diferentes tradiciones para fomentar innovaciones” (Mertens y otros, 2016:4).
¿Nueva modalidad o vieja práctica?
La combinación de métodos y metodologías se ha utilizado siempre en las ciencias sociales, pero en los últimos años se ha desarrollado una reflexión profunda sobre el tema. Creswell (2011) al analizar las controversias respecto de los MM se pregunta: ¿son nuevos o viejos? Los MM son una nueva modalidad porque constituyen una estrategia de investigación que involucra una nueva reflexión, desde la década de 1990, sobre las perspectivas paradigmáticas y teóricas, el diseño utilizado en la combinación, las notaciones, los métodos, los interrogantes, el modo de analizar e integrar los datos en la interpretación. En EEUU y en Inglaterra hubo una gran difusión y reflexión sobre la cuestión en journals – American Behavioral Scientist, Qualitative Inquiry, y el Journal of Mixed Methods Research que se crea en 2007-, en revistas, en congresos, en manuales e investigaciones que los emplean, quizá para llenar un vacío sobre el tema. Además, se crea la Asociación Internacional de Métodos Mixtos MMIRA, internacional e interdisciplinaria, que diseña un plan sobre los MM desde 2016 a 2020. Luego de la guerra de paradigmas que separó ambas metodologías, un nuevo grupo comienza a reflexionar sobre la conveniencia de la combinación, luego de su aparente olvido y es posible que se hayan presentado como un tercer movimiento en ese preciso momento. Las ciencias que utilizan los MM son las aplicadas y comprenden disciplinas como: enfermería, educación, evaluación, pobreza, salud y medicina (Palinkas, et al. 2011; Alise y Teddlie, 2010; Fielding, 2012:124; Ivankova y Kawamura, 2010:591). En la Argentina los investigadores, distanciados por cierto de los detalles de la guerra de paradigmas norteamericana, utilizaban la combinación de métodos pero invocaban el concepto de triangulación, especialmente el ampliado, abrevando en la bibliografía disponible. No obstante, a partir de 2015 se reconoce y se propicia el nuevo movimiento de los MM y en diversos congresos de metodología cualitativa hay mesas que tratan el tema invitando a una reflexión propia y situada.
¿Vieja práctica?
La oposición entre metodologías cualitativas y cuantitativas ha variado a lo largo de las épocas,
por lo tanto la lectura de la bibliografía puede llevar a opiniones
variadas. La respuesta
a la controversia respecto de si son una vieja modalidad
implica un largo recorrido por la antropología, desde 1920, y por la sociología. El antropólogo Pelto (2014) presenta estudios
etnográficos – denominados cultura y personalidad – y psicológicos, que demuestran que la combinación de métodos era utilizada
y aceptada en esas disciplinas. Maxwell (2016:12,13) considera que los MM no son nuevos, critica la pretensión de ser un “nuevo y excitante
desarrollo”, y considera
que la comunidad
de los MM desconoce el legado de otros investigadores por haber realizado un estado del arte “angosto
y miope”. Por otra parte, Flick (2017) que adhiere al concepto de triangulación ampliada,
considera que los
MM no son una nueva idea.
Si nos focalizamos a partir de la década de 1960 es interesante recabar antecedentes relevantes en la literatura de habla inglesa. Los términos utilizados para describir la combinación de métodos en sus inicios eran: triangulación 1 validación convergente o multioperacionalismo. Campbell y Fiske (1959) en un estudio psicológico sobre inteligencia, utilizan diversos métodos cuantitativos que en forma independiente permitieran validar los resultados. Manifiestan que una sola operación no podía representar un concepto. Webb y otros (1966) consideran que hay amenazas a la validez si se toma un solo método o técnica para comprender una proposición. La obra de Denzin (1978), luego de la primera edición de 1970, está entre los antecedentes más relevantes ya que brinda una definición amplia de triangulación, que involucra datos, investigadores, teorías y metodologías. Con respecto a las metodologías, distingue la triangulación: dentro del método y entre métodos. La primera utiliza diferentes técnicas dentro del método elegido y la segunda implica el uso de diferentes métodos y técnicas para medir la misma unidad empírica y validar el dato. “La lógica de esta estrategia es que los defectos de un método son las fortalezas del otro y combinando métodos los observadores pueden conseguir lo mejor de cada uno mientras superan sus deficiencias” (Denzin, 1978: 302). Una investigación completamente triangulada combinaría cinco técnicas: “si la estrategia básica fuera observación
1
Triangulación es un concepto
que proviene de la trigonometría plana y se utiliza
para calcular distancias, ya sea en la navegación o en la agrimensura. Como metáfora se utiliza en las ciencias
sociales para lograr la
validez de los datos, enriquecimiento y otros
aportes.
participante, los investigadores podrían emplear: encuestas, entrevistas, experimentos en el campo, métodos no obstrusivos e historias de vida”. Para completar su perspectiva, Denzin (1978: 32) se refiere a una investigación sobre bebedores de alcohol en la cual pone en práctica su idea amplia de triangulación en ese momento de su vida académica. En suma, este libro fue determinante en la formación de algunos investigadores en nuestro medio, razón por la cual fue tan difícil comprender las disputas posteriores respecto de los paradigmas y la negación a aceptar la triangulación entre métodos. En sus posteriores publicaciones Denzin (2010, 2012) solo propicia la triangulación dentro del método cualitativo y considera a los seguidores de los MM como positivistas, conservadores, que solo toman la perspectiva cualitativa de modo accesorio. No obstante, actualmente, Denzin (2017:13) citando a Guba (1990) propicia el diálogo y considera que es la única manera de que las diferentes comunidades aprendan entre sí, eviten las descalificaciones y los protagonismos exclusivos y excluyentes. Ese es su desafío.
Jick (1979) toma la definición de triangulación amplia de Denzin y la utiliza en su investigación referida a la ansiedad sufrida por los empleados de una empresa al fusionarse con otra. Utiliza entrevistas, observación, encuestas y técnicas no intrusivas. Logra así confianza en los datos, enriquecimiento, precisión de juicios y creación de nuevos métodos, entre otras ventajas. Fielding y Fielding (1986: 29) destacan que “la esencia de la triangulación es la falibilidad de una sola medida como representación de un fenómeno social o construcción psicológica”. Toman también la definición de triangulación amplia de Denzin, consideran que el método cualitativo brinda un contexto teórico, interpreta relaciones estadísticas y aporta profundidad. El método cuantitativo corrige la falacia holística – en la cual todos los datos son congruentes-, el sesgo de la élite – concentrarse en un grupo de entrevistados – y aporta amplitud. En suma los MM parten de una vieja usanza, de una definición restringida que ahora ha sido ampliada y los liga al movimiento de la triangulación.
En la Argentina, siguiendo la tradición de la combinación de métodos – triangulación– y utilizando la bibliografía internacional mencionada, se realizaron muchas investigaciones dentro de las temáticas: trabajo, estrategias de vida y reproducción en hogares rurales (Forni, Benencia y Neiman, 1991); trabajadores por cuenta propia y sus estrategias educativas y ocupacionales (Gallart y otros, 1991); condiciones de trabajo y su relación con la salud (Neffa y otros, 2001); y pobres y pobreza (Vasilachis, 2013). Para los investigadores de la relación trabajo y salud, hay en el país un ejemplo para justificar que la combinación de métodos es una vieja usanza. Me refiero al Informe sobre el Estado de las Clases Obreras Argentinas, redactado por J. Bialet Massé en 1904 (Bialet Massé, 2010:17; Mendizábal, 2014). Es un trabajo señero, fundante, que considero como un antecedente intuitivo de la combinación de métodos. El objetivo era “conocer las condiciones en que se verifica el trabajo en el interior de la República” (Bialet Massé, 2010:17). Usa la metodología cualitativa con variadas técnicas – entrevistas, observación, lectura de documentos, fotos y fototipias – y cuantitativa – medición de fuerzas musculares, jornadas de trabajo, temperatura, remuneración, etc. – desde su formación interdisciplinaria – médico, abogado y técnico en agronomía – fue su propósito presentar evidencias para redactar el proyecto de la ley nacional de trabajo.
¿Cuándo y por qué se utilizan los MM?
Es aconsejable utilizar
los MM en los diseños
de investigación que parten de problemas
sociales densos, cuando suscitan preguntas complejas, que dan lugar a la formación
de equipos interdisciplinarios para su respuesta
y cuando se plantean propósitos prácticos como la elaboración de recomendaciones y/o legislaciones para mejorar o cambiar diversas situaciones sociales injustas. Además,
son viables cuando
se cuenta con recursos,
tiempo y competencias para utilizar ambas metodologías (Tashakkori y Teddlei, 2010b: 273; Tashakkori y Teddlei, 2010a: ix, 818). Sin embargo, como he manifestado, en determinadas ocasiones esta opción se vuelve necesaria. Así lo expresa
Fielding (2012: 126, 128): “algunas combinaciones pueden iluminar algún tipo de preguntas de investigación en algunos casos empíricos mejor que lo puede hacer un solo método” (así en el original) (…) “mezclar – mixing – métodos pone los hallazgos
de los diferentes métodos
a dialogar”.
Del mismo modo, Maxwell (2010) expresa
que “respalda la integración de la aproximación cualitativa y cuantitativa cuando es apropiada”; Creswell y Plano Clark (2011: 61) “cuando hay razones específicas”; y Tashakkori y Teddlei (2010a: 818) destacan “deben ser usados solo cuando es necesario responder en forma adecuada preguntas de investigación”. Así, los métodos
cualitativos y cuantitativos se ven como complementarios más que como rivales (Jick, 1979) y posibilitan la asistencia mutua en aras de la investigación (Fielding y Fielding, 1986).
¿Por qué se usan los MM? Dado que los MM son una vieja usanza, los investigadores
que utilizaban la triangulación, sostenían que así lograban: la
validez
de los
datos, evitar los sesgos del investigador, enriquecimiento, mayor confianza, comprensión de la temática, amplitud
y profundidad, creación
de nuevos métodos,
entre otros. Siguiendo
ese legado, los autores presentan sus reflexiones y lo recrean.
Es relevante citar dos aportes: Greene y otras (1989: 258, 260) y las de Maxwell
(2010). Las primeras,
presentan cinco
justificaciones para combinar
la investigación cualitativa y cuantitativa: 1. la triangulación, que en su acepción actual,
mide el mismo fenómeno en forma independiente y simultáneamente,
para lograr la validez. Aquí,
reduce las ventajas de la triangulación solo a la validez (Flick, 2017); 2. la complementariedad, pues “se usa para medir las facetas superpuestas o diferentes de un fenómeno, buscando una comprensión enriquecida”,
una ilustración o el realce de los resultados de un método
con el del otro; 3. el desarrollo, ya que usa los resultados de un método,
por ejemplo de una encuesta, para ayudar
al desarrollo de una técnica
– una entrevista en profundidad – en el otro método; 4. la iniciación, al “descubrir paradojas, perspectivas originales” y contradicciones mediante la reformulación o fusión de preguntas
o resultados de un método
con las preguntas y resultados del otro y 5. la expansión, busca extender el alcance
y la amplitud de la investigación usando diferentes métodos
para diferentes componentes de la investigación. Por otro lado Maxwell
(2010) considera que la razón más importante para utilizar los MM,
no surge de preferir los números
a los textos,
sino la de integrar
dos modelos para abordar los fenómenos
sociales: 1. la teoría
de la varianza, que distingue
variables y correlaciones y
2. la teoría de procesos en términos de eventos e interacciones; es decir captar el proceso vivido por los entrevistados desde el momento en que un evento influyó sobre su modo de actuar o decidir y su resultado. Esta perspectiva descansa en el análisis local de individuos particulares. Además, Johnson y otros (2007) en la definición de los MM ya sostenían las ventajas expuestas, como amplitud y profundidad, y corroboración y compresión; y Creswell y Plano Clark (2007) destacaban la comprensión.
¿Qué sucede en la Argentina? Los seguidores de esta opción metodológica sintetizaban todas las razones
esgrimidas actualmente con la expresión “comprender mejor”.
Así, una investigadora al referirse a la integración de métodos, señalaba que “lo más positivo es la posibilidad de una comprensión más completa del fenómeno estudiado” (…) la aproximación cualitativa “agrega conocimiento interpretativo y como tal permite
elaborar hipótesis más ricas que aquellas que solo enuncian
regularidades estadísticas” (Gallart, 1992:137). También destacábamos la posibilidad de superar la casuística, de generalizar, de hacer encuestas a medida o artesanales, de corroborar los datos y de enriquecer la investigación llegando así a lo
que sostiene Fetters & Freshwater (2015:204): que la suma total es mayor que las partes cualitativas y cuantitativas
individuales: 1+1:3.
Características de los MM
La definición actual de los MM no solo se circunscribe a los métodos,
razón por la cual
han sido criticados como pragmáticos, sino que incorpora
dimensiones teóricas, epistemológicas, disciplinares y la relevancia de equipos de investigación con diversas miradas.
No obstante es interesante presentar algunas
características según la perspectiva de Teddlie
y Tashakkori (2010:
8-11) referidas al eclecticismo metodológico; el pluralismo paradigmático; la diversidad en todos los niveles de la investigación, ya que contestan preguntas tanto exploratorias como explicativas y procesan
datos convergentes y/o divergentes; el énfasis en el continuum más que en las dicotomías, rechazan los análisis
binarios; la aproximación iterativa y cíclica a la investigación; el foco en las preguntas
de investigación para determinar los métodos empleados
en el estudio; el conjunto
de diseños básicos
de investigación y de procesos
analíticos; la tendencia
hacia el balance
y el compromiso implícitos dentro de la tercera comunidad metodológica; y la dependencia de las representaciones visuales – diagramas, figuras – y de un sistema de notación
común. Desarrollaré tres de ellas.
Reitero que, para algunos puristas, la investigación con MM en las ciencias sociales se considera aún una osadía, especialmente por el pluralismo paradigmático, el eclecticismo metodológico y la centralidad de los interrogantes de investigación. En primer lugar, el pluralismo paradigmático implica que diferentes paradigmas pueden servir como filosofía para el uso de los MM, ya sea en forma exclusiva o en forma conjunta y/o complementaria. La comunidad de los MM niega la tesis de incompatibilidad que asimila un paradigma a un método y aceptan la tesis de compatibilidad expuesta por Howe (1988:10). Han surgido propuestas variadas para poder integrar las aproximaciones cualitativa y cuantitativa en los MM (Teddlie y Tashakkori, 2010:14-16; Greene, 2008:11): 1. proponer un solo paradigma para habilitar el uso de los MM, ya sea el realismo crítico presentado por Maxwell y Mittapalli, (2010), el pragmatismo presentado por Morgan (2007) o el transformativo (Mertens y otros, 2016), 2. utilizar los paradigmas en forma complementaria pero separada, – pospositivismo y constructivismo, 3. usar diversos paradigmas porque cada uno ayuda a una mayor comprensión, tal como lo propone la postura dialéctica (Greene, 2008) y finalmente, 4. prescindir de la reflexión paradigmática ya que consideran que la orientación teórica, las preguntas y el problema de investigación son más importantes que la paradigmática, esta última solo sería una guía. El debate es apasionante y sigue abierto. No obstante, se considera que los paradigmas son construcciones sociales, con contornos ya desdibujados, por lo tanto el diálogo es necesario entre las diferentes posturas (Geertz, 1988, 1993). En segundo lugar, el eclecticismo destaca la posibilidad de seleccionar y luego integrar sinérgicamente los métodos y las técnicas más apropiados, los mejores, ya sean cualitativos, cuantitativos o mixtos, para investigar en forma precisa un fenómeno de interés. Esto implica rechazar la tesis de incompatibilidad de métodos que incorrectamente los subordinaba e impedía, por problemas epistemológicos, unirlos en un estudio, por ejemplo, el pospositivismo con el constructivismo. Así, se supera la restricción dicotómica de usar uno u otro método reemplazándola por una “y” que habilita a usar diferentes métodos y técnicas (Jang, McDougall, Pollon, Herbert y Russell, 2008: 243). Finalmente, los interrogantes son los que definen los métodos apropiados para contestarlos, sin plantearse reflexiones epistemológicas. Pero el diálogo entre las diversas posturas y los ejemplos de investigaciones útiles han comenzado a superar las barreras contra los MM.
A estas características metodológicas hay que agregar la combinación de disciplinas, investigadores, teorías y datos. En el caso de los estudios
sobre trabajo y salud, se combinaron la sociología, la ergonomía, la piscología y la higiene y seguridad; los profesionales que representaban cada una; las reflexiones teóricas
sobre condiciones de trabajo
y salud, los riesgos psicosociales del trabajo y la psicodinámica del trabajo, entre otras. Finalmente, se recaban
datos de diversos
actores – peradores, supervisores y jefes-. En suma es una combinación completa y compleja.
Los problemas para la integración
La condición fundamental para el uso de los MM es lograr la integración de los datos en el análisis y en la interpretación; no obstante, entre
los investigadores hay discrepancias
acerca de si es la denominación más apropiada para definir la interacción, el diálogo y/o la mutua iluminación de los datos provenientes de cada lógica. Bryman
(2007) luego de entrevistar a investigadores ingleses
que utilizaban los MM, advierte la existencia de barreras a la “genuina
integración”. Éstas se pueden
agrupar por tres causas:
1. los aspectos intrínsecos de un proyecto o su estructura; 2. el contexto
institucional y 3. las competencias profesionales. La primera
radica en la duración
dispar para elaborar datos cualitativos y cuantitativos, que exigen una publicación temprana de los segundos; en los peligros de un diseño muy estructurado que privilegie lo cuantitativo y finalmente en las perspectivas ontológicas y epistemológicas que implican una difícil combinación entre las percepciones subjetivas construidas por los actores y los relatos
objetivos sobre la realidad
exterior. La segunda alude a las preferencias de la audiencia
y de las editoriales por las investigaciones realizadas con un determinado método; y finalmente, la tercera, que los miembros
de un grupo pueden preferir un método inhibiendo la integración y conduciendo a veces a la
departamentalización de los roles y responsabilidades; las preferencias metodológicas de cada autor y la naturaleza de los datos – se consideran unos más interesantes que otros-. A estas barreras
se agrega el problema
que traen los estudios
de larga duración, ya que dilatan
la integración de datos y perjudican su validez,
así como delegar
el trabajo de campo de ambas
metodologías y obtener datos
de mala calidad.
¿Qué reflexiones hay en la Argentina? Particularmente, en la investigación realizada sobre condiciones de trabajo y salud de los operadores
de teléfono (Neffa y otros, 2001;
Mendizábal, 2001) las dos primeras barreras
no ocasionaron problemas. Pero las competencias profesionales y las preferencias metodológicas, sí implicaron una barrera que luego fue levantada. Algunos autores publicaron su propio aporte en capítulos
separados, mientras
que otros tomaron
los diferentes datos – de los talleres,
de las entrevistas, y de las observaciones – y los integraron en sus resultados. Finalmente, las conclusiones y recomendaciones fueron
un ejemplo de totalidad
integrada.
Posturas críticas
La opción por los MM es objeto
de críticas ya sea de los investigadores dentro del movimiento, como de los que están afuera: son los puristas
de un solo estilo de investigación
o los
que defienden otro tipo de combinación de metodologías. Si seguimos los debates
internacionales, es relevante
citar a Denzin (2010, 2012) y a Flick (2011, 2017) que por
diversas razones objetan
a los MM. El primero,
rechaza la posibilidad de combinar las dos aproximaciones metodológicas en un estudio;
según su óptica los MM (2010: 420,
422) fueron utilizados por la comunidad pospositivista y conservadora para responder
a las demandas del Estado, tanto en el Reino Unido de Gran Bretaña
(Hammersley, 2008) como en los EEUU. Esto implicó utilizar la metodología cualitativa como subordinada a la cuantitativa, de modo tal que se la consideraba ciencia a esta última y, por lo tanto, no se financiaba
a la cualitativa. A pesar del texto ya citado (1978) no equipara triangulación a MM sino que manifiesta que el término triangulación ha sido “usado, abusado y malinterpretado” (2012: 85) y que el abuso
actual del mismo olvida los reparos
o cuidados originales: no se puede medir dos veces lo mismo, es ingenuo creer que la pintura será más
completa y que los datos
fruto de esta combinación de métodos pueden
ser diferentes. No obstante,
hay que destacar que actualmente aboga por el diálogo como el único modo
de conciliar posiciones y permitir la coexistencia de ambas metodologías
(Denzin, 2017).
Porotrolado, Flick(2011:139, 140) sigueladefinicióndetriangulaciónampliade Denzin, la concibe necesaria para los problemas sociales críticos, pero no la equipara a los MM ya que, según su opinión, éstos son una combinación pragmática utilizada solo para controlar al otro método, para tener una pintura más completa y/o para buscar convergencia. Pero la triangulación metodológica da conocimiento extra, es de otro nivel. Ilustra la necesidad de este abordaje por medio de dos investigaciones – salud y enfermedad en jóvenes alemanes sin hogar y problemas de sueño en personas mayores internadas en geriátricos-. Dado que sostiene Flick (2017) el concepto original de triangulación, propone que ésta en su tercera fase – comprensiva – sea el marco para utilizar los MM de modo reflexivo y crítico. Esta opción es válida para aquellos que mantienen su compromiso original con la triangulación ampliada y quizá no hayan valorado o conocido los últimos aportes de los MM.
Los MM en las investigaciones sobre trabajo y salud
En las ciencias sociales del trabajo, especialmente en la relación entre las condiciones y el medio ambiente de trabajo – Cymat – y la salud de los trabajadores, es muy utilizada
la combinación de métodos;
ya sea originalmente recurriendo a la triangulación, con la definición ampliada de Denzin (1978) o actualmente a los MM. Se parte de un problema
complejo: cuáles son las Cymat
que afectan la salud y/o la calidad
del trabajo; y los
interrogantes abarcan
la percepción, evaluación o representación de las Cymat por parte de los trabajadores, como también a la captación
objetiva y medible de dichas condiciones. Los propósitos son prácticos: conocer las condiciones de trabajo para transformarlas
mediante la
elaboración de recomendaciones que se
ponen a disposición de los sindicatos y los trabajadores. Para este tipo de investigación es necesaria
la formación de un equipo interdisciplinario – sociólogos, psicólogos, ergónomos, ingenieros
o técnicos en higiene y seguridad y quizás un médico-. La reflexión
epistemológica es implícita,
pero indica que en cada etapa se respeta el paradigma correspondiente: el interpretativo para la cualitativa y el pospositivista para la cuantitativa. El diseño de investigación es secuencial y en varias etapas, muy diferente por cierto a las simplificaciones presentadas en los manuales de metodología que solo son indicativas. Comienza con: 1. una etapa CUAL-1 que por medio de los talleres
de visualización invita a los operadores a dibujar
la representación de cómo sienten
su cuerpo trabajando y cómo es su lugar de trabajo;
2. luego, como estos talleres
se realizan lejos del lugar de trabajo,
se inicia la etapa CUAL-2 que implica entrevistar, observar, tomar fotos y videos en el lugar de trabajo; 3. para medir el medio ambiente físico y los aspectos antropométricos de los lugares de trabajo se inicia una etapa CUAN- cual 2, que se puede asimilar
a la definición actual de triangulación, pues los investigadores trabajan en forma paralela, con
dos
metodologías y observan el mismo objeto de estudio; finalmente, 4. se realiza
una encuesta para medir en cada unidad de análisis
los temas analizados. Los datos numéricos
vuelven más viable la negociación con las empresas.
Todo el proceso permite mayor comprensión, corroboración, se enriquecen las perspectivas, hay realce de los datos, se obtiene profundidad y amplitud. Por supuesto
el momento crucial
es el de la integración de los datos, cuando se los pone a dialogar
y se iluminan mutuamente. En general los datos confluyen, la percepción sobre el medio ambiente se conecta con sus
mediciones. Cuando hay incógnitas se devela el misterio
juntando todas las perspectivas y encontrando una explicación plausible. Este es un ejemplo más de que la combinación de métodos es aconsejable en
determinadas situaciones y ya no es un despropósito ni una osadía,
solo una herramienta útil para investigar.
2 En minúscula porque tiene menos énfasis la metodología cualitativa.
Reflexiones finales
Ya no es una osadía utilizar
los MM en determinadas investigaciones en las ciencias sociales,
su uso está difundido. Las definiciones han ido variando, están
abiertas y, no obstante,
puede haber controversias. La comunidad
de los MM reconoce
la relevancia de la combinación de las metodologías, la reflexión filosófica, los marcos teóricos, las miradas, la necesidad de integrar los resultados de cada aproximación y además, la conveniencia
de
formar equipos interdisciplinarios. He destacado que los MM se usan en
determinadas ocasiones
y esta opción no es una amenaza
a las tradiciones cualitativa y cuantitativa. Surgen de la necesidad de los investigadores de responder
preguntas complejas, de unir diversas perspectivas teóricas y datos diversos
que dialoguen y se iluminen
entre sí para comprender mejor un fenómeno social, tener confianza en los
datos y disminuir su sesgo, obtener profundidad y amplitud,
descubrir paradojas y captar procesos
y varianzas. Los MM son una vieja práctica
basada, en parte, en la triangulación, que fue muy utilizada
en
determinadas investigaciones de las ciencias sociales; no obstante,
actualmente, debido a las continuas reflexiones, se ha enriquecido la nueva modalidad
y, algunos autores quizá en forma exagerada, la consideran como la tercera
comunidad o el tercer
movimiento metodológico. Si el momento crucial es lograr la integración de los resultados de los diferentes métodos hay que superar los problemas
planteados por las barreras ya mencionadas y conseguir
que los datos se iluminen y dialoguen
entre sí. Pero los MM siguen siendo objeto de críticas variadas, entre ellas las de Flick que, si bien acepta la
combinación de métodos, considera a la comunidad
de los MM como pragmática
y propone que la triangulación sea el marco de los MM. Por otro lado Denzin, en la versión reducida de su original
definición de triangulación, acusó en su momento al movimiento
de
los MM como pospositivistas y conservadores. En nuestro
país, los investigadores no puristas
siguen la tradición original de triangulación y lentamente aceptan la nueva definición de los MM con todos sus aportes.
¿Es posible combinar
metodologías y el resto de las dimensiones invocando a la triangulación o a los MM con sus nuevos
aportes? La respuesta
es sí. De todos modos
creo conveniente que se reconozcan todos las
contribuciones y reflexiones de la comunidad
de los MM, que ha puesto sobre el tapete, nuevamente, el tema de la combinación. Finalmente, es necesario
tender puentes entre las
diversas posturas y difundir en la actividad docente conocimiento teórico y práctico sobre los MM y los movimientos que los antecedieron; en todo el proceso, recordar que no está
cerrado el debate sobre los MM
pues nunca cesaremos
de investigar.
Nota
Este paper forma parte del capítulo sobre MM en una futura publicación sobre metodología cualitativa del Centro de Estudios en Investigaciones Laborales, CEIL, Conicet, Argentina.
Referencias Bibliográficas
ALISE, M. y TEDDLIE, Ch. (2010) “A Continuation of the Paradigm Wars? Prevalence Rates of Methodological Approaches Across the Social/Behavioral Sciences”. Journal of Mixed Methods
Research. Volumen 4, Nro. 2, 103-126.
BIALET MASSÉ, J. (1904) Informe
sobre el estado
de las clases obreras
en el interior de la república, Buenos Aires: Imprenta
y casa editora Alfredo Grau.
BIALET MASSÉ, J. (2010) Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas. La
Plata: Ministerio de Trabajo
de la provincia de Buenos Aires, Volumen
I.
BRYMAN, A. (2007) “Barriers to Integrating Quantitative and Qualitative Research”.
Journal of Mixed Methods Research. Volumen 1, Nro.1, 8-22.
CAMPBELL, D. y FISKE, D. (1959) “Convergent and Discriminant Validation by the Multitrait-Multimethods Matrix”. Psychological Bulletin. Volumen 56, Nro. 2, 81-105.
CRESWELL, J. y PLANO CLARK, V. (2007) Designing
and Conducting Mixed Methods Research. Thousand Oaks C.A: Sage.
CRESWELL, J. y PLANO CLARK, V. (2011) Designing
and Conducting Mixed Methods Research. California: Sage, 2da edición.
CRESWELL, J. (2011)
“Controversies in Mixed
Methods Research”, en
Denzin, N. y
Lincoln, Y.
(compiladores) The Sage Handbook of Qualitative Research, Los
Angeles: Sage, 4ta Edición,
269-283.
DENZIN, N. (1978) The Research
Act. A Theoretical Introduction to Sociological Methods. Nueva York: Mc-Graw Hill Book Company,
2da edición.
DENZIN, N. (2010)
“Moments, Mixed Methods,
and Paradigm Dialogs”.
Qualitative Inquiry. Volumen 16, Nro. 6, 419-427.
DENZIN, N. (2012) “Triangulation 2.0”.
Journal of Mixed
Methods Research.
Volumen 6, Nro. 2, 80-88.
DENZIN, N. (2017)
“Critical Qualitative Inquiry”.
Qualitative Inquiry. Volumen 23,
Nro. 1, 8-16.
ELLIOT, T.S. [1942]
(2009). The Four Quartets.
London: Faber &Faber.
FETTERS, M. y FRESHWATER, D. (2015) “Publishing a Methodological Mixed Methods
Research Article”. Journal of Mixed Methods
Research. Volumen 9, Nro. 3, 203-213.
FIELDING, N. y FIELDING, J. (1986) Linking Data. The Articulation of Qualitative and Quantitative Methods in Social Research. California: Sage.
FIELDING, N. (2012) “Triangulation and Mixed Methods
Designs: Data Integration with New Research
Technologies”. Journal
of Mixed Methods
Research. Volumen 6, Nro. 2, 124-136.
FLICK, U. (2011).
“Mixing Methods, Triangulation, and Integrated Research”, en DENZIN,
N. y GIARDINA,
M. (edit). Qualitative Inquiry and Global Crisis, USA, Left Coast Presss,
32-152.
FLICK, U. (2017)
“Mantras and Myths: The Disenchantment of Mixed-Methods Research and Revisiting Triangulation as a Perspective”. Qualitative Inquiry. Volumen 23, Nro. 1, 46-57.
FORNI, F., BENENCIA,
R. y NEIMAN, G. (1991)
Empleo, estrategias de vida y reproducción. Hogares rurales
en Santiago del Estero. Buenos Aires: Centro
Editor, Ceil-Conicet.
GALLART, M. A. (1992)
“La integración de métodos y la metodología cualitativa. Una
reflexión desde la práctica de la investigación”, en FORNI, F., GALLART, M. A.,
VASILACHIS de GIALDINO, I. Métodos cualitativos II. La práctica
de la investigación. Buenos Aires: Centro
editor, 107-151.
GEERTZ, C.
(1988) Works
and
Lives:
The Anthropologist as
Author.
Cambridge: Polity.
GEERTZ, C. (1993) Local Knowledge: Further Essays in Interpretive Anthropology. Londres: Fontana.
GREENE, J. C., CARACELLI, V. J. y GRAHAM, W. F. (1989)
“Toward a Conceptual
Framework for Mixed – Method Evaluation Designs”. Educational Evaluation and Policy Analysis. Volumen 11, Nro. 3, 255-274.
GREENE, J.C. (2008)
“Is Mixed Methods
Social Inquiry a Distinctive Methodology?”
Journal of Mixed Methods Research. Volumen 2, Nro. 1, 7-22.
GUBA, E. G. (1990) “Carrying on the dialog”,
en GUBA, E. G. (compilador) The paradigm dialog. Thousand Oaks, CA: Sage, 368-378
GUBA, E. y LINCOLN,
Y. (2012). “Controversias paradigmáticas, contradicciones y confluencias emergentes”, en DENZIN,
N. y LINCOLN, Y. (compiladores) Manual de Investigación cualitativa. Paradigmas y
perspectivas en disputa. Argentina: Gedisa, Vol. II, Traducción de la 3ª edición en inglés, 2005,
38-78.
HAMMERSLEY, M. (2008) Questioning Qualitative Inquiry. Critical Essays.
London: Sage.
HOWE, K. R. (1988) “Against the quantitative-qualitative incompatibility thesis or dogmas die hard”.
Educational Research. Volumen 17, 10-16.
IVANKOVA, N. y KAWAMURA, Y. (2010). “Emerging trends in the utilization of integrated designs in the social, behavioral, and health sciences”, en TASHAKKORI, A. y TEDDLIE Ch. (comps.) Mixed Methods in Social & Behavioral Research Thousand Oaks, California, Sage, 2da edición, 581-611.
JANG, E. E.; MC DOUGALL, D. E., POLLON,
D., HERBERT, M. y RUSSELL,
P. (2008)
“Integrative mixed methods data analytic strategies in research on school success in challenging circumstances”. Journal of Mixed Methods
Research. Volumen 2, Nro. 2, 221-247.
JICK, T. (1979) “Mixing Qualitative and Quantitative Methods: Triangulation in Action”.
Administrative Science Quarterly. Volumen 24, 602-611.
JOHNSON, B. y GRAY, R. (2010). “A History of Philosophical and Theoretical Issues for
Mixed Methods Research, en TASHAKKORI, A. y TEDDLIE, Ch. (compiladores) Mixed Methods
in Social & Behavioral Research. California: Sage, 2da edición, 69-94.
JOHNSON, B., ONWUEGBUZIE, A., TURNER, L. (2007) “Toward a Definition of Mixed Methods
Research”. Journal of Mixed Methods Research. Volumen 1, Nro. 2, 112-133.
MAXWELL, J. (2010) “Using Numbers
in Qualitative Research”. Qualitative Inquiry.
Volumen 16, Nro. 6, 475-482.
MAXWELL, J. (2016) “Expanding the History and Range of Mixed Methods
Research”.
Journal of Mixed Methods Research. Volumen 10. Nro. 1, 12-27.
MAXWELL, J.
y MITTAPALLI, K. (2010) “Realism as Stance for Mixed Methods Research”, en TASHAKKORI, A. y TEDDLIE, Ch. (compiladores) Sage
Handbook of Mixed Methods in Social & Behavioral Research. Thousand Oaks, California: Sage, 2da edición, 275-304.
MENDIZÁBAL, N. (2001) “El servicio de reparaciones, 114”, en NEFFA, J. (coordinador) Telegestión: su impacto en la salud de los trabajadores. Argentina: Trabajo y Sociedad, Ceil-Conicet, 95-109.
MENDIZÁBAL, N. (2014) “Estrategia teórico metodológica subyacente en el informe sobre el estado de las clases obreras argentinas”. Revista latinoamericana de metodología de las ciencias
sociales, Volumen 4, Nro. 2, 1-24, disponible en http://www.relmecs.fahce.unlp.edu.ar/. Recuperado el 19 de enero de 2105.
MERTENS, D.; BAZELEY, P.; BOWLEG, L.; FIELDING, N.; MAXWELL, J.; MOLINA-
AZORÍN, J.; NIGLAS,
K. (2016) “The Future
of Mixed Methods: a Five Year Projection to 2020”, MMIRA,
www.mmira.org.
MORGAN, D. (2007)
“Paradigms Lost and Pragmatism Regained: Methodological Implications of Combining Qualitative and Quantitative Methods”. Journal of Mixed Methods Research. Volumen 1, Nro. 1, 48-76.
NEFFA, J. (2001) (coordinador) Telegestión: su impacto
en la salud de los trabajadores. Argentina: Trabajo
y Sociedad, Ceil, Conicet.
PALINKAS,
L;
AARONS,
G.;
HORWITZ,
S.;
CHAMBERLAIN, P.; HURLBURT,
M.;
LANDSVERK, J. (2011) “Mixed
Methods Designs in Implementation Research”.
Adm Policy Ment Health, Volumen 38, 44-53.
PELTO, P. J. (2015)”What is So New About Mixed Methods?”
Qualitative Health Research, Volumen 25, Nro. 6, 734-745.
ROMERO SALAZAR,
A. (1997) Reciprocidad y convergencia de los enfoques
cuanti y
cualitativos. Revista Costarricence de Salud Pública. Año 6. Nº 11, 25-32.
TASHAKKORI, A. y TEDDLIE Ch. (1998) Mixed Methodology. Combining Qualitative and Quantitative Approaches. California: Sage.
TASHAKKORI, A. y TEDDLIE,
Ch. (2010a) Sage Handbook of Mixed Methods
in Social & Behavioral Research. Thousand Oaks, California: Sage, 2da edición.
TASHAKKORI, A. y TEDDLIE, Ch. (2010b) “Putting
the Human Back in “Human
Research Methodology: the Researcher in Mixed Methods Research”. Journal of Mixed Methods
Research. Volumen 4, Nro. 4, 271-277.
TEDDLIE, Ch. y TASHAKKORI, A. (2010) “Overview
of Contemporary Issues in
Mixed Methods Research”, “Epilogue”, en TASHAKKORI, A. y TEDDLIE,
Ch. (compiladores) Sage Handbook of Mixed Methods in Social & Behavioral Research. Thousand Oaks, California: Sage, 2da edición, 1-41 y 803-826.
TEDDLIE, Ch. y TASHAKKORI,
A. (2011) “Mixed Methods
Research. Contemporary Issues in an Emerging
Field”, en DENZIN,
N. y LINCOLN, Y. (compiladores) The Sage Handbook
of Qualitative Research. Los Angeles: Sage, 4ta edición, 285-299.
VASILACHISdeGIALDINO,I.(2013)Pobres,pobreza,identidadyrepresentaciones sociales. Barcelona: Gedisa.
WEBB, E. J.; CAMPBELL, D., SCHWARTZ, R. y SECHREST, L. (1966) Unobtrusive
Measures: Nonreactive Research in the Social Sciences. Chicago: Rand
McNally& Company.
Vol 27, N°2
Esta
revista fue editada
en formato digital en junio
de 2018 por
su editorial; publicada por el Fondo Editorial Serbiluz, Universidad del Zulia.
Maracaibo-Venezuela




0 Comentarios: